Si se piensa acudir a clases de matronatación, el trabajo previo de los padres es fundamental. Cuando se baña al bebé en casa la temperatura suele ser mayor, por lo tanto antes de asistir a la piscina es conveniente ir reduciendo poco a poco la temperatura del agua en la bañera de casa para que el bebé no se exponga a cambios bruscos. A los cursos de matronatación acuden habitualmente tanto madres como padres, “en nuestro centro también utilizamos el término ‘patronatación’ porque son numerosos los papás que vienen a disfrutar de la experiencia, ya sea solos con su bebé o junto a la mamá”, explica la directora del citado centro.

Las clases están articuladas para la adaptación al agua y el desarrollo de ejercicios. A través del juego, realizando diferentes ejercicios con o sin material de piscina, se pretende que los niños superen el miedo, disfruten y les sea más fácil aprender a nadar. Se busca que la actividad sea placentera, para ellos el entorno acuático que les rodea debe simular el interior del vientre materno.