La matronatación o natación para bebés es una actividad de estimulación acuática con muchas ventajas para su desarrollo. A través de la matronatación incrementamos las posibilidades de acción del bebé. El agua es un medio que permite el movimiento y lo facilita, el agua multiplica por tanto sus posibilidades de acción. A través de esta actividad los bebés aprenden a moverse en un medio nuevo y pueden llevar a cabo movimiento impensables fuera del agua.

Al hablar de natación para bebés o matronatación no se trata de clases de natación para bebés. Aprender a nadar aún no es posible, ya que no tienen desarrollo el aparato locomotor para realizar los movimientos de la natación. La natación para bebés se trata de una experiencia conjunta con la mamá y/o el papá a través de la cual exploran movimientos que les permiten fortalecer músculos y potenciar su desarrollo psicomotor para posteriormente llevarlos a cabo fuera del agua.

Beneficios de la natación para bebés

La natación para bebés supone el reencuentro con un medio conocido para ellos, un medio en el que se sienten seguros y les permite mayor posibilidad de movimientos.
La natación para bebés contribuye al desarrollo psicomotor. En el agua practican movimientos que aún no pueden efectuar fuera. Se trabaja la fuerza dorsal a través de sencillo ejercicios que suponen un trabajo muscular impresionante.

  • Se fomenta su sociabilidad
  • Aporta beneficios respiratorios y cardiovasculares
  • Mejora la coordinación y habilidades motoras
  • Favorece la fortaleza del vínculo afectivo entre el bebé y sus figuras de apego

Consejos para llevar a cabo la natación para bebés o matronatación
Para comenzar la natación para bebés los 6 meses son un momento ideal. Puedes esperar más, sin embargo cuanto antes empieces mejor.
Busca un centro especializado con profesionales en la materia. Si tienes dudas consulta con otras familias. La piscina debe ser cubierta y no cubrir para permitir el trabajo del adulto con el niño.
Es una actividad ideal para el bebé y su mamá y/o papá. A través de la matronatación se fortalece el vínculo entre los progenitores y el bebé. Por ello es importante que busquéis tiempo y que disfrutéis de la actividad.
Utiliza enseres que faciliten la flotación. Recuerda que no se trata de enseñarle a nadar, pero sí de favorecer su desarrollo y promover su acción en el medio acuático.
Es importante que la natación para bebés se lleve a cabo en una piscina donde los adultos hagan pie, se trata de guiar y acompañar al bebé en su movimiento y para ello es imprescindible hacer pie.
No procures que el bebé aprenda a nadar, se trata de favorecer el movimiento y la posibilidad de acción.
Presta atención a seguir un ritual para entrar en el agua. Como por ejemplo el bebé sentado en el borde de la piscina hasta que se dé la orden de entrar en la piscina. De este modo evitamos que el solo se meta libremente en el agua.